LOS SIETE PILARES DE LA SALUD

Jesús: comer de su carne, beber de su sangre

 

Extracto de sermón de Charles Spurgeon (1876)

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.  Juan 6:54-55

 

¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE COMER LA CARNE Y BEBER LA SANGRE DE CRISTO? Es una metáfora muy simple y bella cuando entendemos que se refiere espiritualmente a la persona de nuestro Señor. El acto de comer y beber es transferido del cuerpo al alma, y el alma es representada como alimentándose: alimentándose de Jesús como el pan de vida. 

 Comer consiste en ingerir algo que existe externamente, que recibes dentro de ti y que se convierte en una parte de ti mismo y que te ayuda a reconstituirte y te sustenta. Ese algo suple una gran necesidad de tu naturaleza, y cuando lo recibes, nutre tu vida. Esa es la esencia de la metáfora, y describe muy bien el acto y el resultado de la fe.

(…) Observen que Cristo es tan necesario para el alma como el pan lo es para el cuerpo. Alimento y bebida son un requisito absolutamente necesario: y así, ustedes han de tener a Cristo o no podrían vivir en el verdadero sentido de esa palabra. Supriman el alimento del cuerpo y tendrá que morir: niéguenle a Cristo a un hombre, y está muerto aun cuando viva. Hay en nosotros un deseo natural de alimento y bebida, un apetito que brota de nuestra necesidad, y nos recuerda: esfuércense por sentir un apetito así por Cristo. Su sabiduría radica en saber que deben tener a Jesús para que sea su propio Salvador, y en reconocer que perecerán si no lo reciben, y estaría muy bien que este conocimiento los conduzca a ansiar, anhelar y apetecer a Jesús. Tengan hambre de Él, y tengan sed de Él; bienaventurados son aquellos que tienen hambre y sed de Él, pues Él los saciará.