LOS SIETE PILARES DE LA SALUD

JESÚS EL AGUA DE VIDA

 

 

“No hay dinero suficiente, son muchos, además, ya es tarde, los comercios están por cerrar, lo mejor es terminar la reunión y enviarlos de regreso a sus casas, que cada uno resuelva su propio problema.” Esas fueron las reacciones de los discípulos del Señor Jesús ante la orden de darle de comer a la multitud que se habían reunido para escucharle, ¡A Jesús le interesaba la alimentación de las personas!

El discípulo Andrés se acerca a Jesús y le dice que ha encontrado a un niño con cinco panes y dos pescados, pero ¿Qué es esto para tantos? Cinco mil varones, sin contar mujeres y niños.  –Tráiganmelos--, dijo el Señor, y todos quedaron satisfechos y gozosos. ¡Hasta sobró! ¡Fue un milagro!

Sin embargo, al día siguiente, Jesús les reprocha, a los mismos que les había dado “pan y pescado celestiales”, que lo están buscando sólo por el pan que perece.

Para Jesús, el pan material debe guiarnos a una verdad más profunda o más plena, enraizada en lo más íntimo del ser humano: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” La alimentación  nos revela la necesidad de alimento espiritual, la vida es más que la satisfacción de necesidades físicas.

Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. Juan 6:27

Es alimento que Jesús mismo provee, que hace permanecer al ser humano por la eternidad. Pero… ¿Qué es esa comida? Juan 6:35, 51-53